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domingo, 30 de mayo de 2010

"Relatos urbanos a través del lente"


[Artículo publicado en revista Vivienda y Decoración, el día sábado 22 de mayo, 2010. pp.6-9. Texto de Soledad Salgado S.]

La fotografía es un medio muy certero para viajar al pasado y ver cómo han cambiado las ciudades. Calles adoquinadas, iglesias de madera, tejas y tranvías hoy sólo pueden admirarse en imágenes en sepia y blanco y negro, algunas de las cuales forman parte de la muestra "Historia de Chile a través de la fotografía" que se está exhibiendo en el MNBA (Museo Nacional Bellas Artes).

Un hombre con sombrero, camisa blanca y bolero negro está parado en medio de la calle. Parece un tipo sencillo, de pueblo, alguien que se detuvo en medio de una caminata sin destino y que fue inmortalizado por una cámara fotográfica. Pero no es él el verdadero protagonista de la imagen, sino la desierta ciudad que lo envuelve y el cerro Santa Lucía, todavía árido y rocoso, que se asoma como telón de fondo. Es una imagen de 1860. En primer plano se advierte el Teatro Municipal inaugurado sólo tres años antes y construcciones de baja altura, con tejas, que hablan de una capital todavía con aspecto provinciano. La toma es una de las 200 reproducciones que forman parte de la exposición "Historia de Chile a través de la fotografía" que se presenta hasta el 27 de junio en el Museo Nacional de Bellas Artes.

El proyecto -impulsado por la Fundación Mapfre, y curado por un equipo liderado por el arquitecto Hernán Rodríguez- es una radiografía al Chile desde el siglo XIX hasta hoy, que invita a reflexionar sobre las transformaciones políticas, culturales y territoriales del país. Un panorama muy completo que convierte a la exhibición en única en su especie, al mostrar el rostro diverso de Chile en estos dos siglos de vida.

Si bien no existe un capítulo destinado específicamente a las ciudades y su transformación en el tiempo, la muestra es rica en este tipo de material, ya que a lo largo del recorrido es posible ver desde los resabios coloniales de ciudades como Santiago y Valparaíso, a pocos años de la Independencia, hasta tomas aéreas actuales de una capital que se ve densa y moderna. "Es tan fuerte el contraste con estas imágenes antiguas que parece increíble que estemos hablando del mismo Santiago", explica Hernán Rodríguez.

En un segundo período, hacia la mitad del siglo XIX y hasta el Centenario, se muestra una panorámica desde Arica a Punta Arenas. "Las fotografías permiten ver la dignidad que tenían estos lugares en ese momento histórico. Se acercaban mucho más a Santiago. No existía la brutal diferencia que se advierte en la actualidad", sostiene Rodríguez. Se ven las plazas de Curicó, Iquique y Arica, por ejemplo, con un orden, limpieza y prestancia que asombran. Y que, como dice el arquitecto, probablemente se vieron desfavorecidas cuando se decretó la regionalización del país: "Las capitales provinciales eran un pequeño Santiago, tenían un estupendo liceo, teatro, club".

Líneas neoclásicas, georgian, francesas, acusan las influencias extranjeras que no sólo tenía la capital de Chile, producto de la llegada de inmigrantes y arquitectos foráneos, sino pueblos enteros a lo largo del territorio nacional. Incluso en las calles que albergaban gran movimiento urbano, como eran la del Comercio en Concepción (actual calle Barros Arana) y la calle Cochrane cerca de la plaza Sotomayor en Valparaíso, donde funcionaban hoteles y bares, se puede constatar a través de las imágenes una pureza visual ajena a lo que se ve en la actualidad.

Punto importante en todas las ciudades era la estación de ferrocarriles y en general la vida en torno a este medio de transporte. En la exhibición, más de una fotografía plasma las locomotoras, que eran esperadas con ansias por todo aquel que iba a la estación, a ver quién llegaba y quién partía. "Era una instancia de sociabilización importante, un paseo. Escogimos también una imagen muy decidora: la estación de Chillán, absolutamente destruida por el terremoto del 39, porque justo al momento de la catástrofe estaba llegando el tren". Las imágenes retratan cinco de los terremotos que han afectado a Chile, incluyendo el reciente de Cobquecura; "en un país como el nuestro son verdaderos hitos que han marcado a las ciudades, son parte de nuestra realidad", explica Rodríguez.

También la muestra incluye toda la evolución de los medios de transporte urbanos, desde los tranvías, las primeras micros y hasta la construcción del metro. "Hubiésemos querido poner más fotografías, quizás más edificios emblemáticos, pero había que acotarlo, además nos pasó que a veces había un concepto importante, pero nos encontramos con tomas que no eran buenas, o que eran recortes de prensa", dice. Aún así, la exposición marca un hito, "nunca se había hecho algo así, tan sistemático", agrega Rodríguez.


domingo, 16 de mayo de 2010

La Fuerza de la Libertad: Canción del Bicentenario

La canción del Bicentenario
"La fuerza de la libertad" se llama la canción que celebra los 200 años de Chile. Esta composición de Juan Carlos Duque, busca transmitir la alegría de celebrar dos siglos de historia republicana, cantando a los sueños, esperanzas y al futuro.
Lo que se busca, finalmente, es dejar una marca en la memoria de este bicentenario, un símbolo de esta importantísima celebración: una canción que perdure en el tiempo gracias a su recuerdo y al de este momento de nuestra historia nacional.

Artículo de Oscar Contardo, publicado el 17 de enero de 2010 en Artes y Letras





Finalmente llegó el Bicentenario
¿y qué?
Los preparativos comenzaron con una década de anticipación, pero las expectativas se fueron desinflando.

Óscar Contardo


Durante las celebraciones del Centenario hubo un cierto desaliento que algunos calificaron como Crisis Moral. Una expresión despojada de las connotaciones sexuales que se le daría un siglo más tarde y vinculada al estancamiento económico y político del momento. Para el Bicentenario las cosas parecen estar en mejor pie. Nadie habla de una crisis, pero tampoco de logros satisfactorios. Quizás el mejor indicador de esa disconformidad ambiental sean los resultados que finalmente tuvieron los preparativos para la celebración del Bicentenario que pese a la anticipación con la que comenzaron no prenden el entusiasmo ciudadano.

(...)

El Bicentenario, en sus dos dimensiones, como límite y como discurso, emerge una vez superado el referente "fin de milenio". Y termina sustituyéndolo de la misma manera que este último desplaza al referente "recuperación democrática", característico de una buena parte de los noventa. Pienso que esta lógica de reemplazo sucesivo determina la falta de sentido que inunda al hito Bicentenario, a medida que se aproxima la fecha anunciada, configurando una tendencia a olvidar muy rápidamente las distintas iniciativas puestas en marcha para su conmemoración.

Lo que se aprecia es una acumulación de obras públicas, actividades culturales, convocatorias de participación ciudadana, proyectos de intervención social operando a diversas escalas.

(...)

La democracia nos aplastó. El Chile de los últimos años se desarrolló a partir de dar respuesta a las muchas demandas que produjo una sociedad que despertó tras largos años de una somnolencia protegida. Así llegamos a un Bicentenario que nos encuentra respondiendo a urgencias y no generando permanencias. Emblemáticos proyectos arquitectónicos rotulados con el "sello Bicentenario" nacen de imprevistos, como utilizar un terreno excavado para una estación intermodal que se desechó y se convirtió en el Museo de la Memoria o la reparación de un edificio incendiado como la remodelación del Diego Portales para convertirlo en el Centro Cultural Gabriela Mistral. Esto nos muestra la falta de capacidad de las élites actuales para pensar, focalizar y seleccionar un proyecto que de verdad pueda sentar las bases para una nueva ciudad de Santiago de aquí a 100 años.

(...)

Cuando yo era niño se pensaba, por algún misterio inexplicable, que toda la tecnología y el esfuerzo humano debían estar dirigidos a la conquista de las estrellas. "Obviamente", pensaba yo (hijo de una familia extremadamente católica), pues debíamos prepararnos para arrancar velozmente cuando en el año 2000 bajaran los Ejércitos del Señor a hacernos puré. Seguramente el Bicentenario lo celebraríamos en alguna base lunar mirando en primera fila el Juicio Final y su hecatombe hirviente.

Llegado el momento, la desilusión es más terrible que el Apocalipsis. Es darse cuenta de que en Chile-Bicentenario no ha pasado casi nada. Para la gente común y corriente como nosotros, el Shock del Futuro no fue sino apenas una oleada de gadgets que nos permiten meternos de manera más eficiente en la vida de los demás. Que finalmente el glorioso futuro que habíamos previsto pasó de moda penosamente y quedó, paradójicamente, muy en el pasado en nuestra memoria. Que no hubo final terrible ni salto épico al infinito y más allá, sino más de lo mismo.

En Chile llegamos al Bicentenario nuevamente al borde del desarrollo , nuevamente convertidos en un ejemplo democrático y de orden fiscal para América Latina, mateos, ordenados, presos de un par de materias primas y con tensiones sociales graves por la mala distribución de la riqueza... en fin, no muy diferente a como estábamos en 1914, 1950 o 1989. El futuro de Chile resultó una estafa disfrazada con iphones, twitters, espanglish picante y mucho aroma a simulacro. Por debajo, todavía patrones e inquilinos travestidos, no queriendo ver que esto se mueve más lento que río de nutella, llorando una revolución llena de futuro que nunca llegó.



(Ver la noticia completa en:

http://diario.elmercurio.cl/2010/01/17/artes_y_letras/_portada/noticias/d7084fe8-c54b-4e87-bfe3-5b91b6340e65.htm)



Algunos videos sobre el centenario....



Estos videos son parte de Postales Bicentenarias, proyecto de Fundación Futuro en conjunto con Chilevisión en, donde en 40 segundos, se retratan distintos episodios de gran importancia para la historia y la identidad de Chile.

La "buena" maternidad


Guía elaborada sobre la maternidad, el parto y la crianza de los niños.
Esta guía y la publicada anteriormente -"Higiene y salud pública"-, ayudaron a contextualizar dos problemas muy relevantes para la sociedad de 1910.




Higiene y salud pública



Esta fue una guía de contexto elaborada sobre el tema de la higiene y la salud pública para los años del centenario.


Artículo de la revista Sábado

Esté artículo salió publicado este sábado 15 de mayo...